Educación a distancia, a revisión ante desigual resultado por Covid-19

Monterrey, N.L., 30 May. 2020 (Agencia Informativa de México).– Bajo la presión de Covid-19, los aprendizajes  deberán ser revisados ante el paso de un sistema de educación presencial a un repentino modelo a distancia, cuyos niveles de eficiencia y ritmo de adaptación han sido disparejos, recomendó la Universidad de Monterrey (UDEM).

Andrés Bolaños Werren, director del Departamento de Educación de la institución privada, dijo que  la figura de las y los docentes fue sustituida, de un día para otro, por mamás y papás.

Los padres de familia, indicó,  convirtieron en el eje de la educación básica, sin ser la mayoría, profesionales de la educación,  y muchos de ellas y ellos sin tener realmente el tiempo necesario para este quehacer.

“En México, los aprendizajes esperados en educación básica en 2020 deberán ser revisados ante el paso de un sistema de educación presencial a un repentino modelo de educación a distancia “, expuso.

Con estos ajustes repentinos, apuntó,  “los  niveles de eficiencia y ritmo de adaptación han sido disparejos, tanto en escuelas públicas como privadas”.

Refirió que para muchas personas, existe la creencia de que, al haber sido empujada la educación básica hacia el territorio tecnológico, el modelo educativo podría modernizarse y mejorar.

El catedrático universitario sostuvo que “esto sería una ilusión, porque lo que pudiera tener de obsoleto el actual sistema presencial simplemente se trasladaría a un método apoyado en la tecnología”.

Esto, continuó, sin mencionar que una gran parte de la población carece de conexión a internet y de dispositivos en sus casas, las herramientas necesarias para migrar a una educación apoyada en la tecnología.

Advirtió que “un modelo de educación a distancia en el nivel básico en México puede ser complementario, pero no es viable en el corto plazo,  es prioritaria la función de la escuela presencial en esas edades”.

Con las alternativas educativas que se han implementado, no se alcanzan a hacer las actividades en casa como se harían en el salón de clases, agregó.  Por ello, señaló, las explicaciones son más limitadas y resulta infructuoso intentar una atención especial a infantes que normalmente requieren una atención más individualizada.

“Las escuelas se han visto en la necesidad de pensar en cuáles son los aprendizajes esenciales, los más centrales, y habrá otros que no se puedan lograr cómo se lograrían de estar en el salón de clases físicamente”, dijo.

También externó que “estamos asumiendo que en casa, en un sistema de educación a distancia generalizado, tendría que haber una persona, que sería el intermediario “. “ Debería ser  el mediador, que en muchos de los casos ni papá ni mamá pueden estar disponibles, y para muchos hogares monoparentales, pues es más difícil aún”, consideró.

El doctor en educación explicó que los niños, a esa edad, necesitan el contacto real con cosas materiales, mientras que la pantalla es una limitante en algunos casos, sobre todo, para los más pequeños.

“La tecnología nos muestra sus límites, en particular con los más pequeños, los niños necesitan la interacción con sus iguales, tener la oportunidad de resolver situaciones de tipos social y afectivo, tener el contacto con materiales concretos, experimentar con esos objetos”, agregó.

Mencionó “desde las matemáticas, se hacen operaciones primero con objetos y después pasan a las abstracciones “.

“Las pantallas en muchos casos son pobres sustitutos para tener un huerto escolar o interactuar con objetos de diferente solidez y peso”, afirmó.

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